Europa logra que el 85% de sus playas y ríos sean seguros

Europa alcanzó un nuevo récord en la calidad de sus aguas recreativas. El informe anual de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) revela que el 85 % de las playas, ríos y lagos aptos para el baño obtuvo la máxima calificación sanitaria durante 2025, consolidando décadas de inversiones en saneamiento, monitoreo y protección ambiental.

La evaluación, publicada en 2026 y basada en los controles realizados durante 2025, confirma que la estrategia ambiental de la Unión Europea (UE) ha permitido convertir gran parte de sus aguas costeras e interiores en espacios seguros para residentes y turistas.

Según el informe, países como Austria, Bulgaria, Chipre y Grecia lideran el ranking europeo al registrar más del 95 % de sus zonas de baño con calificación de "excelente". En contraste, solo el 1,5 % de los puntos evaluados presentó una calidad deficiente, uno de los porcentajes más bajos registrados en los últimos años.

El éxito se atribuye a la aplicación de la Directiva sobre aguas de baño, vigente desde 2006. Esta normativa obliga a los Estados miembros a realizar controles permanentes de la calidad del agua mediante el análisis de bacterias como Escherichia coli y enterococos intestinales, además de informar de manera transparente a la población sobre los resultados.

El informe también destaca que el 88 % de las aguas costeras alcanzó la categoría de excelente, mientras que en ríos y lagos el porcentaje llegó al 78 %, cifras que reflejan una mejora sostenida en la protección de los recursos hídricos europeos.

Uno de los casos más representativos es el río Sena, en París, donde un amplio programa de recuperación ambiental permitió que volviera a ser apto para el baño después de varias décadas. Procesos similares se desarrollaron en el río Spree, en Berlín, y en el río Mosa, en los Países Bajos, gracias a inversiones en infraestructura sanitaria, reducción de contaminantes y estrictos controles ambientales.

La Agencia Europea de Medio Ambiente señaló que, aunque persisten algunos puntos con episodios de contaminación, la vigilancia permanente y las inversiones en saneamiento seguirán siendo claves para mantener estos resultados.

La Unión Europea recomienda a ciudadanos y visitantes consultar la información oficial sobre la calidad del agua antes de ingresar a playas, ríos o lagos, fortaleciendo así la prevención y la seguridad sanitaria en los espacios recreativos.