Terremoto de hasta 7,5 sacude Venezuela y deja graves daños en Caracas

Venezuela fue sacudida este 24 de junio de 2026 por dos fuertes terremotos que alcanzaron magnitudes de hasta 7,5, generando daños materiales, evacuaciones masivas y preocupación en gran parte del país. Los movimientos sísmicos ocurrieron con pocos segundos de diferencia y fueron percibidos en Caracas, Valencia, Yaracuy, Carabobo y otras regiones venezolanas, además de zonas de Colombia y varias islas del Caribe.

De acuerdo con reportes preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer sismo registró una magnitud aproximada de 7,1 o 7,2, mientras que el segundo alcanzó 7,5. Ambos tuvieron una profundidad superficial cercana a los 10 y 13 kilómetros, lo que provocó una fuerte percepción del movimiento en superficie y aumentó el riesgo de daños estructurales.

En Caracas, miles de ciudadanos abandonaron edificios y viviendas tras el terremoto. Las autoridades reportaron afectaciones en sectores como Altamira y Los Palos Grandes, donde se registraron colapsos parciales de estructuras, grietas en edificaciones y cortes de energía eléctrica. Equipos de rescate y emergencia fueron desplegados para atender a la población y verificar el estado de las construcciones afectadas.

Edificio de múltiples pisos con fachada dañada, balcones rotos, ladrillos expuestos, montones de escombros en el suelo, árbol, poste y automóvil plateado

Aunque hasta el momento no existe un balance oficial definitivo de víctimas, las autoridades venezolanas mantienen activados los protocolos de emergencia y continúan evaluando los daños causados por el evento sísmico. Asimismo, se mantiene la vigilancia ante posibles réplicas.

Tras el terremoto, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió avisos preventivos para varias zonas del Caribe, incluyendo Aruba, Curazao, Bonaire, Puerto Rico e Islas Vírgenes. Sin embargo, horas después la advertencia fue levantada al descartarse una amenaza significativa.

Este sismo es considerado uno de los más fuertes registrados en Venezuela durante la última década y vuelve a poner en evidencia la actividad tectónica existente en la región debido a la interacción entre las placas del Caribe y Sudamérica.