La presidenta Keiko Fujimori se reúne este sábado con dirigentes de gremios de transportistas para buscar una salida a la crisis de inseguridad que afecta al sector. El encuentro se realiza desde las 10:00 a. m. en la sede del Ministerio del Interior (Mininter), ubicada en el distrito de San Isidro.
La reunión ocurre pocos días antes del paro de transportistas anunciado para el martes 25 de agosto. La medida fue convocada por la Unión Gremial de Lima y Callao, que reclama acciones concretas del Gobierno frente a las extorsiones, los asesinatos y el cobro de cupos.
Además de la presidenta, participan varios integrantes del gabinete. En la cita están el ministro del Interior, César Astudillo; el titular de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey; y el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa. También participa el comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola.
Los transportistas consideran que la inseguridad se convirtió en uno de los principales problemas del sector. Según sus representantes, las extorsiones generan pérdidas para las empresas y afectan a conductores y usuarios del transporte urbano.
La Unión Gremial de Lima y Callao había anunciado una paralización total del transporte urbano para el 25 de agosto. Sin embargo, el gremio dejó abierta la posibilidad de suspender la medida si el Ejecutivo responde a sus pedidos y acepta iniciar un proceso de diálogo.
En este escenario, uno de los principales objetivos de la reunión es encontrar acuerdos que permitan evitar el paro. Al finalizar el encuentro, las autoridades y los representantes de los transportistas deberán informar sobre los compromisos alcanzados.
No todos los gremios respaldan la paralización. La Asociación de Concesionarios y Transportistas Unidos (ACTU) anunció que no acatará el paro del 25 de agosto. Esta organización tomó la decisión después de reunirse con representantes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
El resultado de la reunión será clave para conocer si el paro de transportistas en Lima continúa. Mientras tanto, los usuarios permanecen atentos a una posible suspensión del servicio y a las medidas que adopte el Gobierno contra la inseguridad.