Las elecciones generales Perú 2026 mantienen en vilo al país debido a la falta de definición del segundo candidato que acompañará a Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral. A cuatro días de los comicios del 12 de abril, el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) supera el 90%, pero la diferencia entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga es mínima, menor a 9 mil votos, lo que mantiene abierta la disputa.
Keiko Fujimori lidera con alrededor del 17% de votos, consolidándose como la única certeza en este proceso electoral. Sin embargo, el segundo lugar se define voto a voto entre el candidato de izquierda Roberto Sánchez y el conservador Rafael López Aliaga, en una de las contiendas más ajustadas de los últimos años en Perú.
El proceso electoral Perú 2026 ha estado marcado por tensiones, denuncias de fraude sin sustento y un clima de desconfianza institucional. Observadores internacionales han tenido que intervenir para aclarar la transparencia del proceso, mientras que algunos actores políticos han elevado el tono del debate, incluso con llamados a la insurgencia.
Aunque se espera que el conteo al 100% de actas culmine entre viernes y sábado, la definición oficial podría retrasarse debido a la revisión de actas impugnadas, lo que podría extender la incertidumbre hasta la próxima semana. En este contexto, cada voto resulta determinante.
Estas elecciones también han sido históricas por la implementación del sistema bicameral, con la elección simultánea de presidente, senadores y diputados, lo que incrementó la complejidad logística del proceso.
El escenario actual refleja una profunda fragmentación política en el país, que arrastra una crisis institucional desde 2016, con múltiples cambios presidenciales y episodios de inestabilidad como el intento de cierre del Congreso en 2022.
La segunda vuelta electoral, prevista para el 7 de junio, dependerá del resultado final de este ajustado conteo, que mantiene a Perú en expectativa.