Microsoft y la Agencia Nacional de Policía de Japón desarticularon una red internacional de ciberdelincuencia que facilitó el envío de más de 1.000 millones de mensajes fraudulentos desde enero de 2026. Según la compañía tecnológica, las campañas alcanzaron a más de 75.000 organizaciones en más de 150 países.
La operación contó con una orden judicial de la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida. Con ese respaldo, Microsoft y la organización Health-ISAC incautaron y redirigieron dominios utilizados para sostener la infraestructura criminal.
Bloquean cuentas y dominios fraudulentos
Como parte de las medidas, Microsoft deshabilitó más de 20.000 cuentas vinculadas a la red y bloqueó más de 100.000 dominios utilizados para suplantar marcas y cometer fraudes.
Más de 750 millones de los mensajes maliciosos detectados estaban dirigidos a clientes de Microsoft. Los delincuentes recurrían a mensajes que simulaban notificaciones habituales, como avisos de paquetes no entregados, peajes pendientes, problemas bancarios o supuestas deudas tributarias.
Estas comunicaciones buscaban engañar a las víctimas para que confiaran en enlaces o sitios web fraudulentos.
YAM Store vendía cuentas robadas
La investigación permitió identificar un mercado clandestino en idioma chino denominado YAM Store. Este espacio ofrecía cuentas robadas o fraudulentas de Microsoft y Google, además de acceso a servicios de alojamiento digital.
Los compradores podían seleccionar cuentas según su antigüedad y el tipo de organización asociada. Para conocer el funcionamiento del negocio, los investigadores realizaron compras controladas y reconstruyeron parte de la cadena delictiva.
YAM Store abastecía a otros tres kits de phishing conocidos como CoGUI, Haozi e Iron Man. Estas herramientas permitían crear páginas y mensajes que imitaban a bancos, entidades públicas, empresas de logística y organizaciones sanitarias.
De acuerdo con los datos citados en el informe, Iron Man contaba con más de 2.300 plantillas que imitaban organizaciones de más de 150 países. Los operadores también cobraban mediante criptomonedas, como USDT y Ethereum.
Una amenaza para empresas y usuarios
Las campañas afectaron especialmente a sectores como salud, servicios financieros, distribución y tecnología. Entre los países con víctimas identificadas figuran Japón, Estados Unidos, Australia e India.
En la investigación colaboraron empresas y organizaciones especializadas en seguridad digital, análisis de amenazas y rastreo de criptomonedas.
Microsoft advirtió que la red identificada forma parte de un ecosistema criminal más amplio. Por ello, continúa bloqueando cuentas e infraestructura fraudulenta para dificultar nuevas campañas de suplantación y robo de información.