La respuesta del Golfo Pérsico a agresiones iraníes marca una nueva fase de tensión regional y riesgo global. Los seis miembros del Consejo de Cooperación del Golfo evaluaron los últimos ataques con misiles y drones atribuidos a Irán. En la reunión reafirmaron que adoptarán todas las medidas necesarias para proteger sus territorios y a sus ciudadanos. Además, exigieron el cese inmediato de las ofensivas y recordaron que la estabilidad del Golfo sostiene la economía mundial.
Escalada militar y presión diplomática
Los ataques iraníes se lanzaron tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei en una operación de Estados Unidos e Israel. Misiles y drones impactaron o fueron interceptados en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Baréin y Jordania, causando víctimas civiles y daños en infraestructuras clave. La Liga Árabe calificó estas acciones como una violación flagrante de la soberanía de países que no participan directamente en el conflicto. Paralelamente, Francia, Alemania y Reino Unido advirtieron que están dispuestos a medidas defensivas contra Irán para frenar su capacidad de lanzar nuevos ataques. En este escenario, los estados del Golfo buscan coordinar una postura firme que combine disuasión militar y presión diplomática para contener la escalada.


