Los satélites de la NASA detectaron alteraciones profundas en el océano Pacífico ecuatorial, donde la temperatura superficial del mar en el Pacífico oriental se encuentra 1,7 °C por encima del promedio a largo plazo. La NOAA estimó en 83% la probabilidad de que el fenómeno El Niño esté en curso.
La agencia espacial estadounidense monitorea el proceso mediante la altura del mar, la temperatura del agua y el color oceánico. Según el artículo, se observaría el posible desarrollo del fenómeno de El Niño más intenso desde 1950.
Ondas Kelvin y nivel del mar
En enero de 2026, los satélites detectaron cerca de Micronesia una masa de agua cálida conocida como onda Kelvin. Estas ondas trasladan calor de oeste a este a través del Pacífico y pueden debilitar o invertir los vientos alisios.
A comienzos de abril, las ondas Kelvin llegaron al Pacífico oriental. El agua cálida elevó el nivel del mar en algunas zonas entre 30 y 40 centímetros, mientras que Indonesia y el norte de Australia registraron niveles entre 15 y 20 centímetros por debajo de lo habitual.
Temperatura y fitoplancton
El Pacífico oriental registra temperaturas cercanas a 1,7 °C por encima del promedio histórico. El calentamiento oceánico puede aumentar el calor y la humedad en la atmósfera, favoreciendo la formación de tormentas y alterando patrones climáticos.
El satélite PACE también observó una reducción del fitoplancton en el Pacífico ecuatorial. El debilitamiento de los vientos alisios disminuye el afloramiento de aguas profundas ricas en nutrientes, lo que puede afectar la cadena alimentaria marina.
Qué es El Niño
El Niño es un fenómeno climático natural que suele aparecer cada dos a siete años. Se caracteriza por temperaturas del agua por encima de lo habitual en sectores del Pacífico ecuatorial y afecta los vientos alisios, la distribución del calor oceánico, las lluvias y el nivel del mar.
La NASA continuará el seguimiento mediante su flota de satélites de observación de la Tierra, junto con los sensores y boyas oceánicas de la NOAA.