Familias del VRAEM exigen justicia tras operativo militar

La confusa intervención militar en el VRAEM dejó cinco civiles muertos y dos heridos en el sector Puente Mellizos, en Colcabamba, Huancavelica. Según los familiares, las víctimas eran agricultores y ganaderos que viajaban en camioneta a un campeonato de fútbol por el aniversario de su comunidad. Los cuerpos fueron llevados a la morgue de Huancayo, donde se practicaron rayos X y otros exámenes para determinar la trayectoria de los proyectiles. Paralelamente, los militares intervenidos y uno de los sobrevivientes pasaron por pruebas de absorción atómica, balística e identificación policial.

En las afueras de la morgue, los deudos reclamaron una investigación a fondo y calificaron el hecho como un “asesinato de inocentes”. Testimonios recogidos por Latina Noticias señalan que al menos tres fallecidos eran jóvenes futbolistas que solo participaban en el torneo local. La fiscal que acompañó el operativo confirmó que, al registrar la camioneta, no halló armas ni droga en el vehículo. Sin embargo, un acta elaborada por el Ejército consigna que uno de los heridos habría admitido ser “mochilero”, declaración aún bajo verificación.

Tiroteo, cadena de inteligencia y dudas sobre el procedimiento
El operativo se montó tras una alerta de inteligencia que advertía sobre una camioneta gris presuntamente vinculada al narcotráfico. De acuerdo con la versión oficial, la patrulla intentó detener el vehículo y, ante la negativa del conductor, abrió fuego con armas de largo alcance. Para el especialista en temas de seguridad Pedro Yaranga, el caso refleja fallas en la cadena de inteligencia y en el diseño del operativo. Recordó que estas intervenciones deberían contar con participación activa de la Policía antidrogas y del Ministerio Público, para certificar cada paso del procedimiento. Tras constatar la ausencia de droga y armamento en la camioneta, la fiscal dispuso la detención de los ocho militares, incluidos dos oficiales, mientras continúan las pruebas toxicológicas y balísticas. En este contexto, la confusa intervención militar en el VRAEM pone bajo la lupa el uso de la fuerza y la protección de civiles en una de las zonas más militarizadas del país.