La crisis por compra de cazas F-16 golpea de lleno al Gobierno de José María Balcázar y ya provocó renuncias clave en el Gabinete. El ministro de Defensa y el canciller Hugo De Zela dejaron sus cargos tras el viraje del Ejecutivo sobre el contrato con Estados Unidos. Mientras el presidente afirma que no comprometerá recursos y que la decisión final la tomará el próximo gobierno, el MEF habría continuado los pagos. Además, la Fuerza Aérea del Perú firmó el acuerdo con Lockheed Martin para adquirir aeronaves F-16 Block 70.
En medio de la tensión, el embajador estadounidense Bernie Navarro aseguró que el contrato está vigente y celebró un “día positivo” para la relación bilateral. Precisó que los aviones llegarían en 2030, lo que refuerza la idea de un compromiso a largo plazo entre ambos países. Desde el Congreso, bancadas como Renovación Popular y APP acusan al Ejecutivo de improvisar y dañar la imagen del Perú frente a sus socios estratégicos. Algunas voces incluso impulsan una posible censura presidencial, alegando que la seguridad nacional no puede ser moneda de cambio política.
Renuncias, nuevos rostros y pulseo con EE.UU.
El Ejecutivo nombró a Amadeo Javier Flores Carcagno como nuevo ministro de Defensa, en un intento por contener la crisis interna. Paralelamente, el premier Luis Arroyo se reunió con el embajador Navarro para recalibrar el mensaje y evitar una ruptura diplomática. Mientras tanto, sectores críticos sostienen que el tema militar se usa para forzar la salida de Balcázar en plena incertidumbre electoral. En este escenario, la crisis por compra de cazas F-16 se ha convertido en el epicentro de un choque abierto entre prioridades presupuestales, estrategia de defensa y lucha por el poder entre Ejecutivo y Congreso.


Fuerzas Armadas se pronuncian tras compra de aviones F-16
