Tren Lima–Chosica listo, pero espera luz verde

El proyecto del tren Lima–Chosica se encuentra listo para iniciar operaciones, según anunció el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, quien precisó que solo falta la autorización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para poner en marcha este sistema de transporte masivo en la capital peruana. La iniciativa busca reducir el tráfico vehicular en la zona este de Lima, una de las más congestionadas de la ciudad.

De acuerdo con el burgomaestre, las coordinaciones con el MTC ya se han realizado, por lo que se espera que la autorización se concrete en los próximos días. El tren Lima–Chosica forma parte de un plan integral para mejorar la movilidad urbana y ofrecer una alternativa rápida y eficiente a miles de ciudadanos que se trasladan diariamente entre el centro de Lima y el distrito de Lurigancho-Chosica.

El proyecto contempla una implementación progresiva. En una primera etapa, se realizarán recorridos de prueba sin pasajeros, seguidos por un servicio expreso con paradas limitadas, principalmente en el Parque de la Muralla y Chosica. Posteriormente, se prevé ampliar el servicio con más estaciones, incluyendo Huaycán, hasta alcanzar un total de 14 paraderos.

El convenio firmado entre la Municipalidad Metropolitana de Lima y el MTC en diciembre de 2025 establece que el servicio será administrado por el Estado, mientras que la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) se encargará de fijar las tarifas. Asimismo, se evalúa la transferencia del tren al MTC, con el apoyo de Proinversión para formalizar los contratos necesarios.

El anuncio se da en un contexto donde la congestión vehicular sigue siendo uno de los principales problemas en Lima. El tren Lima–Chosica se presenta como una solución clave para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, reducir tiempos de viaje y descongestionar las principales vías.

Sin embargo, el debate sobre la gestión del transporte continúa. Reggiardo ha planteado que la municipalidad recupere competencias actualmente en manos de la ATU, argumentando que una gestión centralizada permitiría mayor eficiencia.