El Sport Boys vuelve a quedar en el centro de la polémica por sus obligaciones económicas con exfutbolistas. La Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (SAFAP) emitió un duro comunicado y exigió a la administración del club chalaco cumplir de inmediato con los pagos pendientes.
Según el gremio, existen tres cuotas vencidas correspondientes a acuerdos que el club había alcanzado con jugadores que defendieron la camiseta rosada en temporadas anteriores. SAFAP cuestionó que, pese a las facilidades otorgadas para permitir el pago de las deudas, la dirigencia no haya cumplido ninguno de los compromisos asumidos.
La organización calificó la situación como inaceptable y sostuvo que el problema no puede considerarse un simple retraso administrativo. Para SAFAP, el incumplimiento de acuerdos formales representa una vulneración de los derechos laborales de los futbolistas afectados.
El reclamo también genera preocupación por las consecuencias que una deuda no atendida puede provocar en el ámbito deportivo. En el fútbol peruano, los incumplimientos económicos pueden derivar en procesos y sanciones que afectan a los clubes en competencia. Por ello, la situación genera interrogantes sobre si Sport Boys podría perder puntos si no regulariza sus obligaciones dentro de los procedimientos correspondientes.
SAFAP remarcó que los exjugadores no están solicitando beneficios adicionales. El reclamo corresponde a pagos por servicios que ya fueron prestados y a obligaciones que el propio club reconoció mediante acuerdos.
El gremio también cuestionó el impacto que esta situación puede tener en la imagen institucional de Sport Boys. La entidad chalaca cuenta con una amplia historia en el fútbol peruano y mantiene una fuerte identidad con el Callao.
En su pronunciamiento, SAFAP pidió que la administración actual no perjudique el prestigio ni el futuro de la institución debido al incumplimiento de compromisos económicos.
La agremiación cerró su comunicado con una exigencia clara: regularizar de inmediato todas las obligaciones pendientes con los exfutbolistas.
Por ahora, queda pendiente conocer si la dirigencia de Sport Boys responderá al reclamo y qué medidas adoptará para cumplir con los acuerdos. Mientras tanto, la deuda mantiene bajo presión al club y abre la posibilidad de nuevas consecuencias deportivas y administrativas.