El estado de salud de Pompinchú es crítico: permanece en UCI del hospital Santa Rosa, sedado, intubado y con pronóstico reservado. Alfonso Mendoza, su nombre real, enfrenta una grave fibrosis pulmonar y ahora también un severo daño en los riñones, según confirmó su hermano Raymundo. Los médicos han advertido que sus pulmones ya no funcionan adecuadamente y que solo un milagro podría revertir el deterioro. La familia relata que, pese a la sedación profunda, los especialistas señalan que el artista aún puede escuchar las voces de sus seres queridos.
El cuadro se complicó después de una operación de cadera realizada a inicios de marzo. Una bacteria habría afectado su sistema respiratorio y desencadenado la fibrosis que hoy lo obliga a depender de oxígeno permanente. A ello se suma el reciente daño renal, que agrava su estado y mantiene en vilo a familiares, amigos y seguidores. En entrevistas a programas como “Arriba mi gente”, Raymundo agradece la cadena de oración y pide que el público lo acompañe espiritualmente.
Oraciones, apoyo económico y legado de un ícono popular
La familia de ‘Pompinchú’ también atraviesa serias dificultades económicas para cubrir tratamientos, insumos y medicamentos no cubiertos por el SIS. Aunque cuentan con el seguro estatal, varios gastos deben asumirse por cuenta propia y son “muy fuertes”, según explicó su hermano. Un amigo cercano se ha ofrecido a apoyar, pero la situación sigue siendo compleja, por lo que cualquier ayuda solidaria es bienvenida. La hija mayor del cómico informó además que su padre necesita un trasplante de pulmón, aunque reconoce que será difícil encontrar un donante compatible. En este duro contexto, el estado de salud de Pompinchú reaviva el cariño por un ícono de los cómicos ambulantes, mientras su familia se aferra a la fe y al apoyo de la ciudadanía.