La Comisión de Ética del Congreso del Perú acordó continuar con las denuncias contra el presidente interino José María Balcázar, rechazando la propuesta de suspender los expedientes pese a una recomendación técnica en ese sentido.
Durante la sesión, se evaluó la posibilidad de pausar los procesos para evitar interferencias con el ejercicio del cargo presidencial y preservar la separación de poderes. Sin embargo, la mayoría de congresistas optó por seguir adelante con las investigaciones.
Tres parlamentarios vinculados a Perú Libre —Janet Rivas, Pasión Dávila y Alfredo Pariona— votaron a favor de la suspensión o se abstuvieron en los distintos expedientes. Este detalle ha generado cuestionamientos debido a su cercanía política con Balcázar.
Las denuncias en curso incluyen dos expedientes relacionados con declaraciones del mandatario a favor del matrimonio infantil, lo que ha generado polémica en la opinión pública. El tercer caso investiga un presunto favorecimiento a su hijo mediante una iniciativa legislativa impulsada cuando Balcázar presidía la Comisión de Educación del Congreso.
En contraste, congresistas de bancadas como Alianza Para el Progreso y Fuerza Popular votaron en contra de suspender los procesos, respaldando la continuidad de las investigaciones.
Además de estos casos, Balcázar enfrenta otro proceso por presunta apropiación ilícita vinculado a su gestión como decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque. Según las imputaciones, habría recibido pagos en una cuenta personal sin registrarlos oficialmente, lo que derivó en su expulsión del colegio profesional.
Este proceso, iniciado en 2019, se encuentra en una etapa avanzada y contempla diligencias como peritajes contables y testimonios clave.
La decisión de la Comisión de Ética mantiene abierta la investigación y coloca a Balcázar en el centro del debate político. El desarrollo de estos casos podría tener repercusiones en el escenario institucional y en la percepción pública sobre la transparencia en la gestión política en el Perú.