La crisis del GNV en el transporte público ya se refleja en el bolsillo de miles de limeños, que se despiden de la ‘luca’. Diversos buses que recorren distritos como Villa María del Triunfo, San Miguel, San Juan de Lurigancho y Miraflores aumentaron S/0,50 el pasaje mínimo. Así, el tramo corto que costaba S/1 ahora se cobra a S/1,50, un salto que recuerda la desaparición de la ‘china’ de S/0,50 en pandemia.
Buses más caros y sistema al límite en Lima y Callao
La escasez de gas natural vehicular obliga a muchos transportistas a migrar a gasolina y diésel, más caros y sujetos a especulación. Esa combinación presiona a las empresas de transporte, que trasladan el mayor costo directamente al precio del pasaje diario. En paralelo, el Gobierno prioriza el GNV solo para unas 6.000 unidades del Metropolitano, corredores y Aerodirecto, mientras el resto busca cómo abastecerse. El Ministerio de Transportes admite que el sistema formal también está “al límite” y espera liberar más capacidad de gas según avance la reparación del ducto de Camisea.
En este contexto, la crisis del GNV en el transporte público abre la puerta a nuevos incrementos si la escasez se prolonga más allá de lo previsto. Por ahora, los usuarios ajustan rutas, horarios y presupuesto, mientras siguen con atención las decisiones que tome el Ejecutivo en los próximos días.


