La segunda vuelta presidencial de 2026 mantiene una estrecha diferencia entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, lo que convierte a las actas observadas en un elemento clave para definir el resultado final. Hasta la fecha, los Jurados Electorales Especiales (JEE) han recibido un total de 1 258 actas observadas remitidas por las Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE), de las cuales 477 ya han sido atendidas, lo que equivale al 37,92% del total, mientras que 781 aún están en proceso de evaluación.
Estas actas fueron observadas por presentar inconsistencias que impiden su contabilización directa, como errores materiales, discrepancias en los datos o falta de firmas, por lo que deben ser resueltas antes de sumarse al cómputo oficial. El procedimiento establece que las ODPE derivan las actas observadas a los JEE con el reporte correspondiente, y estos emiten un pronunciamiento tras cotejar el acta con la documentación que la respalda.
La decisión de cada JEE puede ser apelada ante el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máxima instancia en materia electoral, dentro de un plazo de tres días calendario. Si se presenta apelación, el JNE revisa el caso en audiencia pública virtual y emite una resolución final en un máximo de tres días desde la recepción del expediente; solo entonces el acta retorna a las ODPE para ser incorporada al cómputo de resultados.
En este contexto de conteo voto a voto, el avance en la resolución de actas observadas será determinante para inclinar la balanza a favor de uno de los dos candidatos y para despejar la incertidumbre en el electorado. Las autoridades electorales han reiterado que el proceso sigue los plazos y etapas previstos en la normativa, y que todas las actas deberán ser resueltas antes de que el JNE proclame los resultados definitivos de la elección general 2026.