
La fiebre por los Labubus ha vuelto a sacudir el mercado global de juguetes coleccionables. Los muñecos creados por Pop Mart, compañía china líder en diseño y venta de “blind boxes”, han generado un fenómeno cultural que no deja de crecer. Su más reciente lanzamiento, los “mini Labubus”, ha sido un éxito arrollador: en China se vendieron más de 300 mil unidades en minutos, con 120 mil colocadas en apenas los primeros cinco minutos, según datos del Global Times.
Cada caja sorpresa incluye una figura de las 14 disponibles, con la posibilidad de obtener una edición limitada, a un precio de 79 yuanes (11 dólares). El furor ha llegado a tal nivel que en plataformas de reventa como Xianyu, los precios se dispararon: colecciones completas alcanzan los 2,000 yuanes (280 dólares) y muñecos individuales se venden hasta en 200 yuanes (28 dólares).
El fenómeno no se limita a China. En países como Australia, Japón y Nueva Zelanda, los mini Labubus también se agotaron en portales internacionales como AliExpress. Además, en redes sociales, la tendencia es imparable: en Weibo, las publicaciones relacionadas superan los 40 millones de vistas, alimentadas por videos de unboxing y coleccionistas mostrando sus adquisiciones.
Pop Mart proyecta abrir más de 200 tiendas fuera de China este año, apuntando a América y Europa, donde la demanda crece a pasos agigantados. El éxito de los Labubus es comparado con fenómenos históricos como Pokémon o los Beanie Babies, lo que confirma su impacto cultural y económico.
El furor ha generado incluso la aparición de falsificaciones, encendiendo alertas en las aduanas chinas. La “fiebre Labubu” ya es global, y todo apunta a que seguirá expandiéndose con más colecciones, nuevos diseños y lanzamientos limitados.