La Contraloría General de la República alertó sobre un retraso de más de siete años en la elaboración del estudio definitivo del proyecto Vía de Evitamiento La Oroya, una obra clave para mejorar la infraestructura de transporte en la región Junín. Este atraso compromete el uso eficiente de los recursos públicos y afecta directamente a más de 655 mil beneficiarios que esperan una vía moderna, segura y eficiente.
El proyecto, a cargo de Provías Nacional, contempla la construcción de un tramo de 27 kilómetros que conectará los distritos de Morococha y Paccha. Sin embargo, pese a que el contrato de consultoría fue firmado en agosto de 2018 con un plazo de 210 días, el avance físico del estudio apenas alcanza el 80 %, lo que evidencia graves problemas en su ejecución.
Según el informe de la Contraloría, uno de los principales obstáculos es la falta de acciones oportunas para garantizar la servidumbre de paso necesaria para el proyecto. A pesar de que una ley reciente declaró de interés nacional la obra y autorizó la expropiación de terrenos, Provías Nacional no ha concretado estas gestiones.
Asimismo, se identificaron incumplimientos reiterados por parte del consultor, así como una débil aplicación de penalidades contractuales, lo que ha contribuido a prolongar el retraso. A esto se suma una planificación deficiente en el saneamiento físico-legal de los terrenos.
El informe también advierte inconsistencias técnicas en los estudios de hidrología, hidráulica y estructuras, lo que podría afectar la calidad del expediente técnico y generar riesgos en la ejecución de la obra. Estas fallas podrían derivar en problemas de drenaje, erosión o incluso fallas estructurales.
Otro aspecto crítico es la posible pérdida de vigencia de la Declaración de Impacto Ambiental, lo que pondría en riesgo la viabilidad legal del proyecto.
Ante este escenario, la Contraloría recomendó adoptar medidas urgentes para asegurar la culminación del estudio definitivo. La Vía de Evitamiento La Oroya es una obra estratégica para el centro del país, y su retraso continúa afectando el desarrollo regional y la conectividad.