El trágico accidente ocurrido en Huarochirí dejó al menos 10 personas fallecidas luego de que un bus turístico cayera a un abismo de aproximadamente 80 metros. El hecho se registró la madrugada del 22 de marzo en la vía hacia Marcapomacocha, cuando el vehículo trasladaba a cerca de 25 pasajeros.
Inicialmente se informó que el destino era el nevado Rajuntay, pero posteriormente se confirmó que el grupo se dirigía a la laguna Llaguapucro, un destino turístico en la sierra central del Perú. El servicio fue contratado a través de una agencia, lo que abre cuestionamientos sobre las condiciones del viaje.
El rescate de los heridos fue realizado por efectivos policiales, personal de salud y pobladores de la zona. Los lesionados fueron trasladados a hospitales de Matucana y otros centros médicos cercanos, donde varios permanecen en estado crítico.
Con el paso de las horas, la cifra de fallecidos aumentó a 10, luego de que tres heridos graves no resistieran. Las autoridades enfrentan dificultades para identificar a las víctimas, ya que muchos pasajeros no portaban documentos de identidad.
El accidente ha generado gran conmoción en el país y pone nuevamente en debate la seguridad del transporte turístico en rutas de alto riesgo. Además, evidencia la falta de control en el registro de pasajeros.
Las investigaciones continúan para determinar las causas del siniestro y establecer responsabilidades. Mientras tanto, familiares de las víctimas esperan información oficial en medio del dolor.
Este caso se suma a otros accidentes en carreteras del Perú, donde la imprudencia y las condiciones de las vías siguen siendo factores de riesgo.


