Una historia de superación y talento marcó el torneo de ajedrez realizado en Chilca, donde más de 80 niños participaron en una jornada dedicada al desarrollo intelectual. El protagonista fue Benjamín Reginaldo Quispe, un niño de 11 años con discapacidad visual que emocionó a todos con su desempeño.
Desde el inicio del torneo, Benjamín destacó por su capacidad de concentración y memoria. A pesar de no poder ver el tablero como los demás, demostró una gran habilidad estratégica, recordando cada jugada y analizando cada movimiento con precisión.
Su participación en la categoría de 9 a 12 años fue sobresaliente. Avanzó ronda tras ronda hasta llegar a los cuartos de final, dejando una huella imborrable entre los asistentes. Su historia generó aplausos y admiración, convirtiéndose en un símbolo de inclusión y perseverancia.
El torneo de ajedrez en Chilca tuvo como objetivo fomentar el desarrollo intelectual y promover espacios de aprendizaje para niños. La actividad reunió a decenas de participantes y destacó el talento local.
En cuanto a los resultados, Liam Alvarado obtuvo el primer lugar en la categoría de 6 a 8 años, mientras que Ashley Soto se consagró ganadora en la categoría de 9 a 12 años.
El evento fue organizado por la municipalidad como parte de una feria escolar, reforzando su compromiso con la educación y la inclusión.
La historia de Benjamín Reginaldo Quispe demuestra que la discapacidad visual no es una barrera cuando existe pasión, disciplina y amor por el ajedrez.