El gobierno de Estados Unidos anunció la liberación de 172 millones de barriles de petróleo de su Reserva Estratégica con el objetivo de frenar el aumento del precio del crudo en el mercado internacional.
La decisión fue confirmada por el secretario de Energía, Chris Wright, quien explicó que la medida comenzará la próxima semana y se aplicará durante un periodo aproximado de 120 días. El plan busca aumentar la oferta global de energía y reducir el impacto de la crisis energética que afecta a varios países.
El presidente Donald Trump autorizó la liberación del petróleo como parte de una estrategia para proteger la seguridad energética y estabilizar el mercado internacional.
La decisión llega en medio de una fuerte escalada de tensiones en el Medio Oriente y de los problemas en el tránsito marítimo del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo en el mundo. Por esta zona circula aproximadamente el 20 % del suministro mundial de crudo, lo que convierte cualquier interrupción en un factor clave para el aumento de precios.
Además, Estados Unidos coordina esta medida con la Agencia Internacional de la Energía. Los países miembros acordaron liberar en conjunto 400 millones de barriles de petróleo, lo que representa una de las mayores intervenciones energéticas en las últimas décadas.
El Departamento de Energía informó que la liberación podría alcanzar una tasa máxima teórica de 4,4 millones de barriles diarios, aunque estimaciones técnicas indican que el flujo real podría situarse entre 1,4 y 2,1 millones de barriles por día.
Actualmente, la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos contiene cerca de 415 millones de barriles, lo que representa aproximadamente el 60 % de su capacidad total.
Las autoridades confían en que esta decisión ayude a estabilizar los precios del petróleo y reduzca la presión inflacionaria en el sector energético mundial.


