Cuba pierde pagos con Visa y Mastercard

Cuba enfrentará una nueva dificultad económica tras la suspensión de los pagos con tarjetas internacionales Visa y Mastercard. La medida entrará en vigor este sábado luego de que un banco extranjero decidiera finalizar su relación con Fincimex S.A., entidad financiera vinculada al conglomerado estatal Gaesa.

Según informó el Banco Central de Cuba, la decisión responde al riesgo de sanciones derivadas de nuevas medidas adoptadas por Estados Unidos. La entidad bancaria consideró inviable continuar procesando operaciones financieras relacionadas con empresas incluidas en las restricciones establecidas por Washington.

La suspensión tendrá un impacto directo en la capacidad de Cuba para recibir pagos internacionales mediante tarjetas Visa y Mastercard, afectando especialmente actividades vinculadas al turismo, el comercio exterior y diversos servicios que dependen del ingreso de divisas.

Las restricciones se originan en una orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que contempla sanciones secundarias para compañías extranjeras que mantengan relaciones comerciales con entidades cubanas vinculadas a sectores considerados estratégicos. Posteriormente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) amplió las medidas al sancionar directamente a Gaesa.

Las consecuencias ya se reflejan en la economía cubana. Diversas empresas internacionales han reducido o suspendido operaciones en la isla, incluyendo cadenas hoteleras, compañías navieras y firmas de inversión. Este escenario incrementa las dificultades para atraer capital extranjero y sostener actividades económicas clave.

El sector turístico también registra una importante contracción. La disminución en la llegada de visitantes internacionales afecta una de las principales fuentes de generación de ingresos para el país. Expertos advierten que la pérdida de acceso a sistemas de pago internacionales podría profundizar aún más esta tendencia.

Además de las restricciones financieras, Cuba enfrenta desafíos relacionados con el abastecimiento energético, la reducción de importaciones y la desaceleración de varios sectores productivos. La combinación de estos factores aumenta la presión sobre una economía que atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas.

Las autoridades cubanas buscan alternativas para mantener parte de sus operaciones financieras internacionales mientras intentan reducir el impacto de las nuevas sanciones sobre la actividad económica y el flujo de divisas.