
Tras 340 años de clausura, el histórico Monasterio de Santa Teresa en Ayacucho abrió sus puertas al público, marcando un hito cultural y patrimonial en el Perú. Fundado en 1683 como claustro religioso, este espacio ahora se convierte en un museo abierto a la ciudadanía, con más de 1,500 piezas virreinales de gran valor histórico y artístico.
La colección incluye pinturas ayacuchanas, cusqueñas e italianas, platería mexicana, textiles asiáticos, mobiliario europeo y libros del siglo XVI. Muchas de estas obras permanecieron ocultas durante siglos, y hoy pueden ser admiradas en un recorrido museográfico que equilibra tradición y modernidad.
El proyecto fue posible gracias a la colaboración entre la comunidad religiosa, la Embajada de Estados Unidos en el Perú y la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), que lideró la intervención técnica. Con un fondo de US$ 255,000 otorgado por el Departamento de Estado de EE. UU., se implementaron procesos de conservación, catalogación y digitalización con estándares internacionales.
Se emplearon tecnologías avanzadas como fotografía ultravioleta, microscopía óptica e infrarroja, además de recorridos virtuales y sistemas digitales de gestión como FileMaker. Asimismo, se capacitaron técnicos locales para asegurar la sostenibilidad del proyecto y la transmisión de conocimientos en la región.
La curaduría propone una lectura contemporánea del arte virreinal, invitando al visitante a reflexionar sobre la tensión entre la clausura histórica del convento y su apertura al público. Este nuevo espacio no solo rescata un legado cultural, sino que convierte a Ayacucho en un eje cultural descentralizado, impulsando el turismo, la educación patrimonial y la apropiación comunitaria del arte.
El ingreso es gratuito. Los horarios de visita son los jueves y viernes de 3:00 p.m. a 5:00 p.m., y los sábados de 10:00 a.m. a 12:00 m.