
A un mes del voraz incendio en los almacenes informales de Barrios Altos, el fuego aún no ha sido controlado. Las llamas siguen reactivándose en el Jr. Cangallo, generando temor entre los vecinos, quienes conviven con el humo, el olor a quemado y la constante amenaza de una tragedia mayor.
El Cuerpo General de Bomberos del Perú advierte que la situación es crítica. Las estructuras colapsadas ocultan materiales altamente inflamables que avivan el fuego cada vez que sube la temperatura o hay movimientos internos.
La falta de acciones concretas por parte de las autoridades ha impedido iniciar la demolición urgente de los inmuebles dañados. Esta labor es clave para extinguir por completo las llamas. Sin acceso seguro, los bomberos no pueden trabajar con eficacia.
Nicolás Masseur, capitán de bomberos de Lima Centro, declaró que aún no se ha garantizado la seguridad en la zona, y que solo con la demolición será posible llegar al foco del fuego. Sin embargo, los trámites legales y la falta de autorización de los propietarios han retrasado el proceso.
Mientras tanto, los vecinos continúan en peligro. Ellos han alertado sobre nuevos focos de fuego desde la madrugada del 4 de abril. La situación no puede esperar más.
Este caso en Barrios Altos refleja la urgencia de actuar con decisión ante desastres urbanos. El incendio sigue activo y cada día sin acción, el riesgo aumenta. La demolición es una necesidad inmediata.