
Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, sorprendió con un ultimátum directo a Rusia. Durante un mitin político, pidió el fin de la guerra en Ucrania en un plazo de 50 días. Su mensaje fue claro: si Moscú no detiene el conflicto, aumentará su apoyo militar a Kiev.
La declaración ha generado reacciones en todo el mundo. Trump, que aspira volver a la presidencia en 2025, dejó claro que no tolerará una guerra prolongada. Su propuesta incluye presión diplomática, sanciones y el posible refuerzo del arsenal militar ucraniano.
El líder republicano afirmó que su estrategia busca una solución rápida y firme al conflicto. Además, prometió que, si vuelve a la Casa Blanca, pondrá fin a la guerra “en semanas, no años”.
Este mensaje busca marcar diferencia frente a la política de la actual administración. Trump sostiene que la falta de liderazgo ha permitido que el conflicto se extienda sin control.
El Kremlin aún no ha respondido al pronunciamiento. Sin embargo, analistas señalan que el mensaje de Trump podría escalar tensiones o, por el contrario, presionar para una salida negociada.
Mientras tanto, Ucrania ha recibido el mensaje con esperanza. Autoridades en Kiev agradecieron el respaldo militar y la atención política internacional.
Trump continúa posicionándose como una figura decisiva en la política global, especialmente en temas de seguridad internacional.