
Pilcomayo vive un grave colapso por la basura. Desde hace semanas, las calles se inundaron de residuos sin recojo municipal. Ante el caos, vecinos empezaron a quemar bolsas de desechos en plena vía pública, generando humo tóxico, mal olor y humo negro que afecta su salud. La acumulación atrajo moscas, gusanos y roedores, lo que elevó el riesgo sanitario, especialmente cerca de centros de salud y colegios.
La Fiscalía Ambiental y el OEFA ya investigan por contaminación. Detectaron hasta 32 puntos críticos de basura, camiones llenos de desechos abandonados en patios municipales y contaminación visible.
La población estalló: llevaron basura frente a la comuna en señal de protesta, bloquearon calles y exigieron soluciones inmediatas.
La gestión municipal no cumple. Suspendió su convenio con Chilca y ahora transporta basura a Acostambo (Huancavelica), recorriendo más de 50 km diariamente. El permiso era temporal y ya venció, sin un nuevo destino fijo. Mientras tanto, la comuna provincial impuso multas por no garantizar limpieza y los vecinos pedían declarar emergencia sanitaria.
El impacto ambiental es claro: humo, riesgo respiratorio y foco de infecciones. El OEFA intervino la municipalidad infestada de moscas y emitiendo olor fétido.